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Todavía con el miedo en el cuerpo por el fin del franquismo, no era
fácil posicionarse como "vasco" y echarse a la calle a
recuperar la identidad perdida bajo la dictadura; pero merecía la pena
intentarlo. Así fue como allá por 1976-77, 8 o 10 personas amantes de su
pueblo, de su lengua y de su cultura euskaldun proyectaron lo que sería
una asociación cultural que tendría como objetivo principal la «reeuskaldunización
de Uharte».
Pensando
en su ubicación terminaron por gestionar la compra de unos amplios
locales en los bajos de la casa OFICIALDEGUI que por aquel entonces estaba
en restauración. Antiguamente, esta casa dispuso de grandes caballerizas
donde al parecer los tratantes de ganado que acudían a las ferias que se
celebraban en Uharte alojaban a sus caballerías. Haciendo extensivo el
proyecto a quienes mas interesados podrían estar en el mismo se
formalizaba la sociedad con unos 25 fundadores, haciendo una primera
aportación de 2.000 ptas. y a pesar de ser tiempos difíciles en los que
había que posicionarse políticamente; pronto se alcanzarían unos 100
socios, cifra que con pequeños altibajos de ha mantenido hasta hoy. El
nombre elegido fue BERDINTASUNA; (en castellano igualdad) porque si algo
se quería reivindicar era precisamente igualdad de trato y de respeto
para nuestra cultura sin menosprecio de ninguna otra.
Así
comenzaba su andadura un proyecto que tendría que superar muchísimos
obstáculos económicos y sociales, sobre todo en sus primeros años. Se
comenzó la obra entre todos los voluntarios dispuestos a trabajar, pero
pronto se vio que así sería interminable y los pagos agobiaban desde el
principio, por ello se decidió encargar la obra a un socio profesional
del sector, Juanito Gil; quien con la ayuda de algún peón fue quien la
saco adelante en un periodo de tiempo considerablemente corto.
«A menudo nos
juntábamos una cuadrilla de "zaborreros" a sacar la piedra de
sus paredes, desescombrar, hormigonar el suelo, etc. Y se veía ilusión y
ganas de trabajar. Luego poníamos 5 o 10 duros cada uno y comprábamos en
"casa Basterico" chorizo, salchichón, pan y vino para almorzar
o merendar entre los ladrillos, era el mejor ratico», así recuerda esos
tiempos de auzolan uno de las personas que participó activamente en la
creación de Berdintasuna. Finalmente se consiguió abrir el comedor y la
cocina para Sanfermines y empezar así, por la vía gastronómica ir
amortizando gastos, y al mismo tiempo conseguir ingresos para actividades
culturales; una dinámica que se sigue actualmente. Había nacido así la
primera sociedad cultural de estas características de la comarca. Pronto
saldrían adelante otras como Etxe-Beltza de Atarrabia, Axular de Burlata
o Arrano Elkartea de Iruñea.
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